domingo, 30 de diciembre de 2012

La contaminación lumínica produce problemas de salud en las personas y perjudica la biodiversidad

(Foto: http://peter-pesti.appspot.com/night/)

Estoy de vacaciones y no pensaba escribir nada hasta 2013, pero "me ha podido el ansia" (va a ser verdad que esto de tener un blog engancha...) y voy a colgar un último post antes de que termine el año. Esta vez voy a tratar un tema que no había tocado hasta ahora: la contaminación lumínica. Es algo en lo que no solemos reparar hasta que no nos damos un paseo nocturno por el campo, lejos de una población, y miramos al cielo. Por cierto, probad a hacerlo sin abrir la boca... Es entonces cuando nos damos cuenta de que hay en el cielo algo más que una capa de color grisáceo con algunos puntos brillantes, resulta que más allá de la pátina de luz artificial que genera la actividad humana, hay un cielo negro repleto de estrellas.
Todo esto tan poético me ha venido a la cabeza leyendo un comunicado de prensa que hizo público la Universitat de València el pasado 18 de diciembre, en el que se habla de un informe elaborado por profesores de cuatro departamentos cuyo objetivo ha sido advertir de la contaminación lumínica generada por el alumbrado público de leds blancos. Está claro que la instalación de este tipo de luminarias conlleva un importante ahorro energético, pero su utilización aumenta mucho la contaminación lumínica y produce efectos nocivos sobre la biodiversidad y la salud humana.
La contaminación lumínica es un problema que afecta a toda la sociedad. Está causado por el exceso de alumbrado público y por la instalación incorrecta de las farolas que lanzan parte de la energía luminosa hacia el cielo. La luz blanca, como por ejemplo la producida por los leds, se descompone en varios colores, de los cuales el azul es el componente esencial. “Por la ley de esparcimiento de Rayleigh, la luz de longitud de onda corta, como es el caso de la azul, se difunde más intensamente en la atmósfera que la luz de otros colores. Así ocurre con la luz blanca del Sol, en la que el color azul se dispersa más dando esta tonalidad al cielo”, explica Enric Marco, investigador del departamento de Astronomía y Astrofísica, en el comunicado de la Universitat de València. “Las luces blancas se ven a mayor distancia que las de otros colores más cálidos, como por ejemplo el rojo o el amarillo”, comenta el profesor del departamento de Química Analítica, Ángel Morales.
Además de los consabidos problemas para la observación del cielo nocturno, este aumento de polución luminosa también perjudica la salud de las personas y a la fauna y la flora nocturnas, adaptadas a la oscuridad. La luz, especialmente la blanca, reduce drásticamente la producción de melatonina durante la noche, una hormona cuya concentración varía según el ciclo circadiano y que responde a cambios en la iluminación ambiental. Así, por ejemplo, los trabajos nocturnos prolongados en el tiempo provocan graves alteraciones del sueño y el metabolismo en general, que pueden desembocar en diversas patologías, afirma el catedrático de Anatomía y Embriología Humana Francisco Martínez Soriano.
Por otra parte, la mayoría de los organismos vivos utilizan la noche para desarrollar su actividad, puesto que la oscuridad permite escapar de la depredación, la desecación y la radiación ultravioleta, tal y como afirma el profesor Joaquín Baixeras, del Institut Cavanilles de Biodiversitat i Biologia Evolutiva del Parc Científic de la Universitat de València. El caso de los insectos es un ejemplo ilustrativo puesto que usan sistemas de navegación basados en estrellas del firmamento o de la Luna, pero el alumbrado artificial excesivo interfiere, los atrae y trastorna su comportamiento natural, de forma que tienen muchas más dificultades para alimentarse o reproducirse. En cuanto a las plantas, necesitan entrar en una fase de descanso fotosintético durante la noche y el alumbrado excesivo puede interferir en su desarrollo. Enric Marco y Ángel Morales insisten en que el cambio de luces actuales de sodio de baja presión por leds, seguramente blancos, es básicamente económico: “Los leds son más caros y no está comprobado que duren 25 años, de hecho, los leds blancos promovidos por los planes de la Diputación de València solo disponen de pocos años de garantía”. Según los dos científicos, los ayuntamientos deberían hacer estudios más detallados del alumbrado municipal y tener en cuenta no sólo lo que consume una farola, sino si una zona está sobreiluminada (con lo que se podrían eliminar farolas), si están bien instaladas, emiten luz por encima de la horizontal y es luz que no se utiliza. También se podrían instalar reguladores de flujo para atenuar la iluminación a partir de medianoche, apagar los luces de polideportivos y campos de fútbol cuando no se usan y evitar que lancen luz hacia el cielo, o exigir que los comercios reduzcan los luces de los escaparates durante la noche.
No parece coincidencia que este estudio "viese la luz" en plena temporada navideña, esa en la empezando por los grandes almacenes, siguiendo por los ayuntamientos y llegando a los particulares hay una locura generalizada por la iluminación ornamental que hace que las cuotas de contaminación lumínica se disparen. Es posible que este año ya no dé tiempo a hacer mucho... aunque siempre podemos apagar el interruptor. Pero aunque el momento de publicar el informe no pudo ser más oportuno, el problema está presente de forma continua y necesita una solución lo antes posible. Ahora ya sabemos que el exceso de iluminación no es sólo un despilfarro sino que, además, es perjudicial para nosotros y para el medio ambiente. Pensad en ello, seguro que aunque la clave del asunto está en manos de las administraciones públicas, todos podemos colaborar un poco. Seguro que sí.
¡Os deseo el mejor 2013!

Calle Preciados de Madrid. Esta foto es mía.

martes, 18 de diciembre de 2012

El Patronato del Parque Natural del Moncayo triplica su presupuesto para 2013

La cima del Moncayo. (Foto: Fotolibre.net)
A principios de este mes de diciembre el servicio de prensa de la Diputación General de Aragón informaba de que la Junta Rectora del Patronato del Parque Natural del Moncayo había aprobado el presupuesto para su programa de actuaciones en 2013. Y, a pesar de que vivimos en la era de los recortes, era uno de los más altos de su historia: 1.379.000 euros.
Para llevar a cabo las actuaciones previstas en 2013 en el Parque Natural del Moncayo, el Gobierno de Aragón aportará la cantidad de 594.000 euros y la Diputación Provincial de Zaragoza contribuirá con 785.000, de los que 385.000 corresponden al convenio que ambas instituciones firmaron para el ejercicio 2012, y que incluye el soterramiento de la línea de baja tensión del campamento de Moncayo y la mejora del asfaltado del tramo de carretera de Litago al Parque Natural.
Las actuaciones previstas para el nuevo convenio a formalizar para el 2013, donde la institución provincial aportará una cantidad similar, comprenderán el acondicionamiento del vial entre Lituénigo y la zona del parque del Moncayo, así como otras actuaciones que quedan por determinar.
Si se consultan informaciones de años anteriores, el incremento para 2013 es muy notable, ya que en 2012 el presupuesto ha ascendido a sólo 419.583 euros. En 2011 el presupuesto ejecutado fue de 525.188 euros, más 31.086 euros de ayudas para los ayuntamientos en concepto de desarrollo sostenible.
Por otra parte, la Diputación Provincial de Zaragoza va a transferir medio millón de euros más a los municipios afectados directamente por el incendio que arrasó más de 4.500 hectáreas en la zona de Talamantes, y que no ha sido incluido (al igual que el de Castanesa, en Huesca) en el Real Decreto aprobado en noviembre que preveía el aporte de dineros por parte del Estado a las zonas afectadas por grandes incendios forestales este año 2012. Ya he hablado de esto en otros posts, pero sigo preguntándome y preguntándoos lo mismo: ¿por qué puñetas sí se ha dado dinero a las zonas afectadas por grandes incendios en otras comunidades autónomas y en Aragón no? ¿Tan mal hemos llorado que no hemos mamado, como dice el refrán?... A lo que estamos, que la Diputación Provincial aporta sus 500.000 euros para que comience a restaurarse la cubierta vegetal y se mejoren las infraestructuras, concretamente para realizar una serie de intervenciones en balsas y embalses y para la adecuación de la pista entre Talamantes y Alcalá.
Sinceramente, he tardado más de tres semanas en escribir este post porque no me podía creer lo que decía la noticia del Gobierno de Aragón: que este presupuesto era de los mayores en la historia del Parque Natural del Moncayo. Hasta que no he encontrado otra información donde contrastar ese dato, no me he decidido a publicarlo. Lo único que quiero añadir es que me alegra que, a pesar de la que está cayendo, el Gobierno aragonés decida invertir en la conservación de una de las zonas naturales más importantes que tenemos en la comunidad autónoma y que además es un motor económico fundamental para todos los municipios a los que alberga.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Cianobacterias en la Albufera de Valencia como consecuencia del cambio climático y la contaminación

Aspecto del agua de la Albufera de Valencia y fotografía al microscopio de cianobacterias del género Microcystis, que están contaminando el lago. (Foto: Universidad de Valencia) 
En este blog me suelo centrar en temas relacionados con mi comunidad autónoma, Aragón, pero de vez en cuando llega a mis manos alguna noticia interesante de otras partes de España, como es el caso de esta: un equipo de investigadores de la Universitat de València ha colaborado en el proyecto internacional SALGA, que ha estudiado la ecología y los efectos climáticos en lagos de poca profundidad situados entre el norte de Europa y el sur de Suramérica.
El estudio indica que el aumento de la temperatura global está favoreciendo una mayor proporción de algas microscópicas (cianobacterias) en el plancton de lagos de poca profundidad (los más numerosos del Planeta) y, por lo tanto, un aumento del riesgo de intoxicaciones por cianotoxinas, producidas por estas microalgas.
Los investigadores de la Universitat, dirigidos por la profesora de Ecología Susana Romo, han centrado su estudio en el Parque Natural de la Albufera de Valencia y han concluido que los últimos 10 años ha habido un aumento de estas microalgas tóxicas en el plancton del lago. Esta situación se ha producido como consecuencia de la alta concentración de nutrientes en las aguas y, al mismo tiempo, por el aumento del tiempo de residencia del agua, debido a la reducción de los caudales y aportaciones de buena calidad al lago, una situación que se ha agravado especialmente en los años secos.
La investigadora Susana Romo, de la Unidad de Ecología del Departamento de Microbiología y Ecología de la Facultat de Ciències Biològiques, destaca que esta concentración de toxinas presente en las microalgas está pasando a la cadena trófica y acumulándose en la fauna, como los peces, del Parque Natural de la Albufera.
Entre las medidas que los científicos apuntan para solucionar la concentración de toxinas está la aportación extra de 200 hectómetros cúbicos anuales a la Albufera para evitar tiempos largos de residencia del agua, los cuales favorecen la proliferación de estas algas tóxicas. Otra medida sería la reducción de vertidos y nutrientes a la Albufera hasta concentraciones recomendadas, inferiores a 0,03-0,05 miligramos/litro de fósforo total y 2 miligramos/litro de nitrógeno total. Asimismo, haría falta un control sistemático de los niveles de cianobacterias y toxinas tanto en el agua como en la fauna del Parque Natural de la Albufera, especialmente respecto a aves y peces, con el objeto de reducir los indicadores hasta niveles de bajo riesgo medioambiental y de salud humana, de acuerdo con los protocolos internacionales.
La participación española en este estudio se ha centrado en la Unidad de Ecología del Departamento de Microbiología y Ecología de la Facultat de Ciències Biològiques de  la Universitat de València. Los datos aportados al proyecto global se han obtenido del estudio concreto sobre la Albufera de València, entre los años 2001-2002 y 2005-2008, llevado a término por los profesores Susana Romo y Juan Soria y con la colaboración de la profesora Francisca Fernández, del Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. En el proyecto también han participado doce becarios y colaboradores.
Este estudio certifica, de nuevo, el grave riesgo de degradación que corren los humedales más importantes de la Península, entre los que está también, cómo no, Doñana. Recientemente se han publicado bastantes noticias acerca de la enorme cantidad de vertidos que reciben las marismas del Guadalquivir. Está claro que España sigue teniendo una asignatura pendiente con estos espacios, y que no podemos posponer mucho más tiempo el "examen de recuperación" para aprobarla. ¿Qué opináis vosotros?

 Fotografia aérea del lago de la Albufera de Valencia, en noviembre de 2008. (Foto: Miguel Lorenzo) 

martes, 4 de diciembre de 2012

Educación para la prevención de incendios forestales en Aragón


El año 2012 ha sido un completo desastre en cuestión de incendios forestales en España. Una reciente noticia publicada en la web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (clic aquí) señala que al cierre de la campaña anual se han quemado unas 200.000 ha en todo el país, algo más de 135.000 sólo en 37 grandes incendios (son aquellos que afectan a más de 500 ha). En Aragón hemos sufrido un importante varapalo en el Pirineo, con el incendio de Castanesa (lee aquí la noticia sobre este incendio en este blog), que además está arrastrando una importante polémica por la aprobación de la ampliación de la estación de esquí de Cerler en parte por el área quemada. También nos llevamos un buen disgusto con el incendio en Talamantes, junto al Moncayo, que quemó casi 5.000 ha. Por cierto, ninguno de los dos va a recibir las ayudas estatales contempladas en el Real Decreto 1505/2012 de 2 de noviembre, que sí incluye a las zonas afectadas este año por grandes incendios en Valencia, Murcia y Andalucía. Habría que preguntarse por qué Aragón no está...
El caso es que ya empieza a quedar más que demostrado que las políticas de prevención de incendios forestales funcionan de forma limitada y que las penas que se puedan imponer a los culpables de los incendios, cuando son provocados, no disuaden a otros pirómanos. Así que sólo queda una opción, que suele ser la más lenta pero la más efectiva cuando se hace bien: LA EDUCACIÓN CIUDADANA.
Y por eso me hago eco en este post de una noticia publicada el 26 de noviembre por el servicio de prensa de la Diputación General de Aragón, que da cuenta de la puesta en marcha de una ruta señalizada en los montes de Zuera y Castejón de Valdejasa (provincia de Zaragoza) para informar a los senderistas de los peligros y consecuencias de los incendios forestales. Esta zona, popularmente denominada pinares de Zuera, también sufrió hace años el azote del fuego, en 1995 y 2008.
La Ruta del Bosque y el Fuego recorre la comarca de Zuera y Castejón de Valdejasa a través de diez paneles informativos y descriptivos. Dos de éstos muestran un mapa de ruta y reseña de los contenidos de la misma, mientras que los otros ocho desarrollan los contenidos en profundidad (Cuatro Caminos, Mirador de La Palomera, Pino de Val de Navarro, Mirador de La Mula, Calzada romana, Mirador de Monte Alto, Mirador de Santa Ana y Mirador de Puy Oliva). Esta señalización conforma un recorrido didáctico sobre la extinción de incendios y repoblación de bosques para escolares y senderistas; todo ello desde dentro de un bosque mediterráneo que supone un gran pulmón verde en la circundante y árida estepa de la depresión del Ebro.
Como complemento al recorrido se ha editado un folleto que pone en antecedentes al visitante. En él se detallan las tareas de control de un incendio, mapas de recorridos, recomendaciones de prevención y protocolos de alerta. Estos folletos los distribuirán el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente y los Ayuntamientos en colegios y otras instituciones.
Esta ruta ha sido promovida por el Gobierno de Aragón, ejecutada por PRAMES y financiada por Red Eléctrica de España, a excepción de un panel que ha corrido a cargo del Ayuntamiento de Zuera. Y en la elaboración de los contenidos de los carteles informativos han colaborado el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, la Universidad de Zaragoza y los Ayuntamientos de Castejón de Valdejasa y Zuera.
Una excelente labor que ya estoy deseando ver in situ. Ya os contaré cuando vaya y haga la ruta....