domingo, 27 de enero de 2013

El cambio climático es una amenaza real para la industria de la nieve en España

Maja nevada la que cayó a últimos de enero en Castiello de Jaca (Huesca), pero como dijo Raquel, de Casa Pío: "antes esto pasaba muchas veces".
Con las nevadas que nos han estado cayendo encima la última quincena de enero, después de leer el título del post estaréis pensando: "Pero, ¿cómo se le ocurre a este tío hablar de cambio climático con esta rasca?". Si tenéis un poco de paciencia y no habéis dejado de leer ya, convencidos de que estáis ante otro panfleto catastrofista, vais a ver unos cuantos datos muy reales y muy recientes que sugieren que, efectivamente, el cambio climático va a traer muchos problemas a las estaciones de esquí en toda España.
Una investigación internacional (clic aquí) en la que ha participado la Universidad Politécnica de Cataluña, ha estudiado el caso particular de Andorra y ha demostrado que el aumento de temperaturas como consecuencia del cambio climático supondrá una menor duración de la temporada de esquí en las estaciones del principado.
El estudio ha considerado dos posibles escenarios: una subida de 2 o de 4 ºC de temperatura media en invierno. Estos incrementos no se han escogido al azar, sino que son los que se prevén en el informe SRES del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) como plausibles para el Pirineo a finales del siglo XXI. Y ¿en qué situación dejaría eso a la industria pirenaica de la nieve? Pues en el segundo caso las pérdidas, sólo en Andorra, se situarían en 50 millones de euros. Ahora podemos extrapolar las consecuencias para Aragón y Cataluña... Como dicen en mi pueblo: "Casi nada lo del ojo, y lo llevaba colgando".
Pero este estudio publicado en enero no es el único "serio" que apunta en esta dirección. En la web del Observatorio de Seguimiento del Cambio Global de Sierra Nevada (clic aquí para ver la noticia original) se publicaba este año pasado un artículo que dice: "[...] la tendencia predominante es que la nieve durará cada vez menos [...] es previsible que la nieve ocupe cada vez menos superficie dentro de cada rango altitudinal", refiriéndose a la estación de esquí de Pradollano, en esa montaña andaluza. Hay otra cosa que dice el artículo que, dadas las circunstancias, resulta más que razonable: "Esto haría pensar que quizás no es una buena inversión trata de ampliar una estación de esquí en la que cada vez habrá menos nieve. ¿Cuánto tiempo tardaríamos en amortizar la inversión realizada?". Cuando leo esto, no puedo evitar pensar en el desafuero que se va a cometer en Huesca ampliando Cerler por Castanesa (clic aquí para ver el artículo en mi blog).
Pero ¡ojo!, que aún no he terminado de dar datos de fuentes muy serias: la BBC ha publicado este mes de enero una noticia que alerta sobre cómo se han reducido los glaciares de los Andes en las últimas décadas (clic aquí, os prometo que es el último enlace...). Y las cifras son tremendas, porque desde los años setenta los glaciares en alturas superiores a 5.400 m han perdido una media de 75 cm de espesor de hielo al año, mientras que por debajo de esa altitud la pérdida se dispara hasta el metro y medio anual. De todas formas, no hace falta irse a los Andes, con darse una vueltecica por los glaciares del Aneto o de Monte Perdido y comparar lo que vemos con una foto de hace 30 años, sobran todos los estudios científicos.
Y para terminar, algo mejor que cualquier dato de cualquier estudio, la sabiduría popular. Dicho el 27 de enero de 2012 por Raquel, de Casa Pío en Castiello de Jaca (Huesca), con un palmo escaso de nieve en la calle: "Ahora ya no estamos acostumbrados [a la nieve] pero antes esto pasaba muchas veces". Y yo me fío mucho de Raquel en cuestión de cambio climático, bastante más que del primo pasiego de Revilla y, por supuesto, que del primo ingeniero de Rajoy.

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lunes, 21 de enero de 2013

Algunos insectos son capaces de contar... cuando hay sexo de por medio

Escarabajos de la especie Tenebrio molitor copulando. (Foto: Universitat de València)
Sí, sí, sí... Con esa cara que tienes tú ahora me quedé yo cuando leí la noticia. No es una coña: se trata una investigación de la Universitat de València (clic aquí para leerla completa) de la que ya se han hecho eco muchos medios especializados. Parece que algunos insectos saben contar, una habilidad que hasta hace poco se pensaba que era exclusiva de los vertebrados... Pero la emplean para exactamente lo que acaba saliendo en todas las conversaciones de amigos: el sexo.
El insecto "matemático" es el escarabajo de la harina (Tenebrio molitor). Cuenta los machos rivales con los que compite para aparearse: cada uno de estos escarabajos corren el riesgo de que otro macho copule con la misma hembra después que él y desplace su semen, de forma que no consiga transmitir sus genes a la siguente generación. Para que el esperma esté a salvo dentro de la futura mamá, es decir, quede almacenado por la hembra, hacen falta entre siete y diez minutos, un periodo clave en el que el escarabajo de la harina permanece alerta y dedica más o menos tiempo a guardar a la hembra según la cantidad de competidores que haya en las inmediaciones, para impedir nuevas cópulas.
Según explica Pau Carazo, investigador principal del estudio en el que también han participado Enrique Font y Reyes Fernández-Perea, cuando hay pocos rivales en las inmediaciones el macho no protege a la hembra, ya que la posibilidad de una nueva cópula que lo desplace como progenitor es baja. Pero, conforme se incrementa la densidad promedio de competidores y el riesgo de que la hembra se aparee con un segundo macho es mayor, estos aumentan, a su vez, el tiempo que permanecen con la hembra tras la cópula (‘guarda de pareja’) para evitar que tenga contacto con otros machos y asegurarse de que su esperma no se pierde.
El trabajo de estos científicos sugiere que los escarabajos de la harina son capaces de reconocer individualmente a cada individuo y acumulan en su memoria el número de individuos distintos que se encuentran para valorar cuántos hay en su entorno más inmediato. El hallazgo es bastante importante, porque durante los últimos años se ha observado la capacidad de contar de diversos vertebrados, y ahora de invertebrados. Es posible que, en realidad, los caracteres cognitivos que nos permiten contar "estén mucho más extendidos de lo que se sospechaba”, dice Carazo.
Y llegados a este punto... dos cuestiones para terminar: en primer lugar, es curioso que, al fin y al postre, los escarabajos utilicen su capacidad de contar para lo mismo que los seres humanos en un bar de moda; en segundo, si después de hablar de sexo y esperma y todo lo demás este post te llega al buzón de entrega de tu correo, es que tienes que ver si funciona o no tu filtro antispam. ¡Hasta el próximo post!

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martes, 15 de enero de 2013

El presupuesto de Ordesa y Monte Perdido para 2013 crece pero no llega a los niveles de 2011

(Foto:  mikeccross on Flirck; Fotopedia)
Este año, según la nota de prensa lanzada la semana pasada por la Diputación General de Aragón, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido cuenta con un presupuesto de 2.015.007 euros. Le vamos a dar dos "minipuntos" a su Junta Rectora: el primero porque son 200.000 euros más que el año pasado y el segundo porque lo ha hecho público en enero (en 2012 tardó hasta el mes de junio a cifrar los dineros de los que iba a disponer el Parque Natural: clic aquí para ver la noticia). Esta segunda cuestión supongo que no dependía de la Junta, sino del Gobierno aragonés, que no tendría determinada la dotación presupuestaria hasta ese momento.
Pero el presupuesto de uno de los parques nacionales más importantes de España sigue muy lejos del que tuvo en sus mejores tiempos. De momento, está por debajo de lo que recibió Ordesa y Monte Perdido en 2010 y 2011, aunque se haya recuperado del toque de fondo del año pasado, como podéis ver en la noticia de este blog que os he enlazado en el párrafo anterior.
El tercer minipunto para la Junta Rectora es que los  1.497.447 euros previstos para inversiones (el resto son para subvenciones a ayuntamientos en la zona de influencia, asociaciones, etc.) van a utilizarse prioritariamente para el mantenimiento del personal existente. No es poco con la que está cayendo, ojalá no acabe nadie despedido, regularizado o en la p..ta calle, como lo queramos llamar.
Aparte de pagar las nóminas y mantener el personal adscrito al Parque Nacional, también se trabajará en la conservación de sendas, la revisión de las infraestructuras de seguridad (clavijas y cadenas) o el inventariado de recursos naturales, "tal y como se hizo en 2012 con el seguimiento de especies como la perdiz nival, el mochuelo boreal o distintas especies de flora".
La buena noticia del incremento presupuestario para Ordesa y Monte Perdido se suma a la del aumento de la dotación para 2013 del Parque Natural del Moncayo, que ha triplicado su presupuesto (clic aquí para ver la noticia). Es cierto que, en este caso, la subida se debe en buena parte a la necesidad de invertir para recuperar el área quemada en Talamantes, pero también podrían haber pasado de todo y haber abandonado la comarca a su suerte. Hay que reconocer la sensibilidad del Gobierno autonómico en este caso, a cada uno lo suyo...
Hoy no os aburro más. Lo que tenía que decir ya está dicho, ahora faltan vuestras opiniones: ¿pensáis que es suficiente con estos dos millones de euros para que Ordesa y Monte Perdido siga creciendo? ¿Nos podemos dar por satisfechos con la subida de un 10% respecto al presupuesto de 2012, partiendo de donde se partía?

Si queréis leer más noticias sobre parques naturales en mi blog, podéis hacerlo en este enlace: http://elblogdejoaquinventura.blogspot.com.es/search/label/Parques%20naturales. Y os invito a que os suscribáis para recibir mi actualización semanal por correo electrónico o mediante feed RSS.

miércoles, 9 de enero de 2013

A la ermita de La Espelunga desde San Beturián


Asi de espectacular es la ermita de La Espelunga, en el Sobrarbe.

El monasterio de San Beturián, o de San Victorián en castellano, es el más antiguo de la península Ibérica. Situado en el Sobrarbe a escasos kilómetros de Aínsa, fue fundado en el siglo VI con el nombre de San Martín de Asán.
Ya hace dos años que estuve por esa zona e hice una excursión preciosa que tiene su base en este monasterio románico: la subida hasta la ermita de La Espelunga, edificada en el lugar donde según parece residió como eremita el santo italiano Victoríán entre los siglos V y VI, quien le da nombre al monasterio. Llevaba desde 2010 dándole vueltas a escribir un post contando aquellla caminata de unas tres horas entre ida y vuelta y por una cosa o por otra lo había ido dejando, pero esta vez ya no lo voy a retrasar más...
"Sicilia, 1927..." (ahora poned todos cara de flashback). El puente de la Constitución de hace ya tres años lo pasé en un pueblico del Bal de la Fueva en una casa rural que os recomiendo: O Chardinet da Formiga. Es un sitio muy, muy bonito y sus propietarios son un matrimonio catalán majísimo que ha metido una chispa de vida con su alojamiento rural y sus dos hijos en el pequeño pueblo de Charo, a la vista de Tierrantona.
Era obligado hacer una excursión al monasterio de San Beturián, aunque en aquella época no se podía visitar. Estaba en plena restauración y todavía no se había vuelto a abrir; ahora sí es posible visitarlo (El Monasterio de San Victorián muestra su rico patrimonio a los visitantes, mayo 2012), así que dimos una vuelta por la parte exterior del recinto y vimos el punto de partida del camino de la ermita de La Espelunga. Nos pareció buena idea acercarnos hasta esa ermita troglodita de la que habíamos estado hablando el día anterior durante la cena con otros huéspedes de la casa rural.
El camino empieza entre prados, sin mucha pendiente y ninguna dificultad. Tan sencillo es que lo hicimos con un ligero calabobos, protegidos por dos buenos paraguas de pastor, de esos bajo los que te puedes echar a dormir y no se te salen los pies... A los pocos minutos se llega a una construcción del siglo XVII: la ermita de San Antón. Es de forma rectangular y toda de piedra, también el tejado.

Ermita de San Antón. (Foto: http://www.elpueyodearaguas.es)

A partir de ese punto el camino se empina y se mete en un bosque muy chulo, que en la época en la que caminamos por él todavía tenía algunas setas y unos colores de final de otoño realmente espectaculares. Después de un rato entre los árboles se llega a una zona de paredes de roca, donde el sendero va ganando altura rápidamente en zig-zag, hasta llegar a un viejo corral de piedra abandonado, adosado a una gran mole pétrea vertical. Una vez allí quedan 10 minutos escasos para llegar a la ermita.
Tras dejar atrás el corral semiderruido, llegamos al punto de la subida más complicado, con el sendero trepando por los riscos y con un poco de patio. Si sufrís de vértigo no os lo recomiendo, aunque para cualquier senderista medianamente cuidadoso no tiene absolutamente ningún peligro. La vista desde allí es realmente espectacular, es la foto con la que he comenzado el post.
Se llega a la ermita a través de un camino que deja a la derecha la antigua casa de los ermitaños. Es una construcción de tres pisos de la que sólo quedan las paredes exteriores: el tejado y la separación entre las alturas del edificio han desaparecido. No obstante, el interior está totalmente limpio y despejado, parece que han hecho una buena labor de retirada de escombros.

El camino de acceso a la ermita fotografiado desde su entrada. A la izquierda de la foto está la casa de los ermitaños a la que me refería en el texto.
La entrada de la ermita está protegida por una puerta metálica, sin candado (o al menos no lo tenía en 2010), pero con cerrojo, para que no puedan entrar animales grandes.
La foto es bastante mala, pero se puede apreciar la gran cavidad que se abre por encima de la zona del altar, perdiéndose el techo de la ermita en la gruta.
Esta foto está sacada desde el altar de la ermita. Estaba recién restaurada, con las paredes perfectamente encaladas. Supongo que con el paso del tiempo habrá ido perdiendo algo de lustre, aunque no de belleza.
Y poco más que contar. Os dejo con una de las fotos del Bal de la Fueva cubierto de niebla que tomé durante la subida. Os invito a recorrer este camino: tenéis todas las indicaciones necesarias y el track de GPS en la web Senderos de Aragón.

El Bal de la Fueva está entre la primera y la segunda crestas. En la primera se levanta el Muro de Roda, un castillo medieval edificado cuando Sobrarbe todavía era independiente del recién creado Reino de Aragón. Otro buen lugar para visitar.
¿Os ha gustado este post? Os invito a echar un vistazo a otros posts sobre senderos que he ido publicando en mi blog: Educación para la prevención de incendios forestales en Aragón, Una noche en el refugio militar López Huici o Las saladas de Sástago y Bujaraloz. ¡Que los disfrutéis!