domingo, 28 de julio de 2013

Al Lanuza de verdad se lo tragó para siempre el pantano

Aquí se quedó el verdadero pueblo de Lanuza, en el recuerdo de los que fueron sus habitantes. Nunca volvió a salir del pantano que se lo tragó en 1980, y allí sigue. Lo que se ve ahora es otra cosa, son casas levantadas sobre las ruinas viejas que intentan remedar un pueblo. Mi respeto para los capezutos que lucharon y consiguieron recuperar las casas de sus padres. Y mi desprecio profundo y avinagrado para los aprovechados que han convertido Lanuza en una ciudad de vacaciones.
Este fin de semana del 27 y 28 de julio se ha echado el cierre a la edición 2013 del Festival Pirineos Sur, el evento que año tras año pone en el mundo a dos pequeñas localidades del Pirineo oscense: Sallent de Gállego y Lanuza, en la cabecera de la Bal de Tena. El escenario flotante de Lanuza, sobre las aguas del embalse que obligó a los vecinos a marcharse en 1978, es un lugar impresionante para ver conciertos y el festival llena de vida Sallent durante las semanas en que tiene lugar.
Fijaos que he dicho "llena de vida Sallent" y no Lanuza, porque a pesar de que nos llevan vendiendo a través de los medios de comunicación que Lanuza es un pueblo recuperado de la ruina tres décadas después de que todos sus habitantes fuesen desalojados para anegar sus tierras, eso queridos amigos es una burda manipulación de la realidad. O más bien una cruel mentira.
Lanuza ya no es un pueblo, es una urbanización. Está sobre las ruinas de lo que un día fueron las casas de los orgullosos montañeses: agricultores, ganaderos, artesanos... Pero ahora las construcciones son meras caricaturas de lo que fueron, llenas de flores las ventanas como si estuviésemos en un partio cordobés (que son preciosos, claro, pero eso aquí no pega ni con cemento-cola), con las fachadas de piedra y los contraventanos de madera recién barnizada, que sólo echas en falta un par de figurantes vestidos de joteros para completar una postal totalmente artificial.
Junto a las aguas del pantano todavía resiste una casa entera, otro par que se espaldaron y espaldadas siguen, y una más en la calle de la escuela que reparada conserva su aspecto original, sin balcones llenos de maceteros con geranios rojos como el resto de lo que un día fue un pueblo. Su visión, como gigantes pétreos malheridos que el tiempo acabará por borrar hasta del recuerdo, oprime el corazón. A mí, al menos, me lo oprime...
Esta casa sigue aguantando junto al pantano de Lanuza, sola, contra el agua y el tiempo.
Una de las casas espaldadas muy cerca del agua. Esta ya no hay quien la levante...
Separada de la anterior por una calle, otra de las viejas casas que está a medio caer.

La misma casa de la foto anterior, pero vista desde el otro lado. Detrás se ve la reconstrucción del antiguo Lanuza, muy diferente de lo que serían las casas tradicionales del Alto Aragón. Es un pueblo de veraneo, de segundas residencias.
Esta es la única casa original que sigue tal cual, en la calle de la escuela. Ni contraventanos recién barnizados ni fachada de piedra nueva. Una casa de la montaña de verdad.
Caminas por donde hace 40 años pasaban el ganado, los carros y algún que otro seat 600 y ves los nuevos negocios que han florecido: un hotel, un restaurante de postín... Pero no hay "habitantes", sólo hay "veraneantes", incluidos los hijos y nietos del lugar, eso sí, que reconstruyeron las casas familiares y las convirtieron en segundas residencias. Mi más profundo respeto por ellos, pero mi absoluto desprecio hacia los especuladores que aprovechándose del esfuerzo de los capezutos (así parece que llamaban a los de Lanuza) y del boom urbanístico han llenado el entorno de las viejas calles de edificios de apartamentos y de adosados que están a medio vender y en algunos casos a medio acabar. Sólo tenéis que mirar las fotos para ver que no miento...


Valga este pie de foto para las tres anteriores: esto es lo que ha dejado el boom urbanístico en Lanuza. Adosados a medio acabar, un mamotreto de apartamentos que da mala gana... Esto no es recuperar un pueblo abandonado, no señor.
Así que si buscáis un centro de vacaciones en la montaña, situado en un marco idílico y con todas las comodidades, Lanuza entra en esa categoría, como Morillo de Tou, Ligüerre de Cinca u otros muchos lugares del Pirineo aragonés. Pero si buscáis un pueblo en el que se siga viviendo "de verdad" es mejor que escojáis otro destino... Por ejemplo Sallent, que está bien cerca, ha sabido subsistir primero y después crecer al abrigo del turismo de invierno y de verano y, cuando no hay ni esquiadores ni veraneantes como yo, es un precioso pueblo.

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lunes, 22 de julio de 2013

Del refugio de Armeña al ibón de Plan

Ibón de Plan o basa de la Mora, que de las dos formas se llama. Una de las joyas naturales del Sobrarbe. Si queréis ver todas las fotos que tomé y ha merecido la pena guardar, tenéis el álbum completo en este enlace.
Hace pocas semanas subí un post a este blog en el que os contaba cómo es la subida entre Barbaruéns y el refugio de Armeña (clic aquí para verlo). Una subida corta pero relativamente dura por lo empinada, algo peligrosa ya que discurre junto a impresionantes acantilados y, sin duda, un regalo para la vista tanto durante el trayecto como cuando se llega al refugio.
La segunda etapa de esa salida de fin de semana fue el paso desde La Ribagorza hasta Sobrarbe: saltamos por la colladeta de l’Ibón desde el refugio de Armeña hasta el ibón de Plan y el refugio de La Basar, donde hicimos la segunda noche. Es una travesía muy sencilla, con algunas pendientes que te pesan en las piernas (lo habitual, estamos subiendo y bajando un collado en alta montaña) y con excelentes vistas. Además, la parte entre el collado y la basa de la Mora, el otro nombre que tiene el ibón de Plan y que a mí me gusta mucho más, está muy bien marcada: un sendero muy pisado y además las marcas de la GR 15 (rojas y blancas, acordaos). El tramo entre Armeña y el collado está menos transitado, la senda se pierde cada dos por tres y las marcas no están tan juntas como en la vertiente norte, pero tampoco es un gran problema porque puedes caminar por laderas cubiertas de pasto que no entrañan ningún peligro; tampoco te puedes perder, es cuestión de seguir “monte arriba” en dirección al collado. Por cierto, una pasada la vegetación de prado de alta montaña de esas laderas: tuve la suerte de pillar bastantes plantas en flor y daba gusto por los colores y, sobre todo, por el olor… Mi alergia a pólenes tiene otra opinión, así que los alérgicos no os olvidéis de echar la medicación a la mochila si vais en primavera-verano.
El único punto donde uno se puede liar un poco si no conoce la zona y es un poco duro de mollera con los mapas es el paso de las Garzas, un primer collado que da salida a un valle a espaldas de la sierra de Chía, pero hay unos indicadores que te dicen por dónde hay que seguir. Os pongo la foto para que no queden dudas.
Para los despistadillos: hemos venido por la derecha, desde el refugio de Armeña, y seguimos hacia la izquierda (el cartel que está en el suelo) hacia el ibón de Plan. Si bajamos por el la canal que tenemos frente a nosotros nos vamos hacia Chía, cuya sierra se ve al fondo, y Barbaruéns.
Cuando se llega arriba del todo merece la pena tomarse un rato de descanso y contemplar lo que ha quedado a nuestra espalda, con la mole del Turbón al fondo, y el impresionante panorama que se abre delante de nosotros, con los picos de Monte Perdido y Bachimaña, por ejemplo, dibujando el horizonte. De forma excepcional, porque eran finales de junio, había todavía mucha nieve adornando todas las cumbres y neveros por todo el trayecto de la travesía.
El macizo de Monte Perdido desde la colladeta del Ibón. Abajo se ve el principio del bosque que conduce hasta el ibón de Plan.
Esto hemos dejado a nuestra espalda. Al fondo a la derecha, la mole del Turbón.
La bajada desde el collado hasta la basa de la Mora tiene una zona que a mí personalmente me pareció espectacular. Un largo tramo atraviesa lo que debió ser un antiguo bosque de grandes pinos negros y que ahora está completamente arrasado por los aludes. No se trata de aludes sólo de este invierno en el que ha nevado excepcionalmente, sino que se ven los troncos antiguos, enormes, arrancados de su raíz. Algunos pinos todavía resisten en la desolada ladera, aunque todo indica que les queda poco ya… Es increíble cómo la Naturaleza decide y actúa: en algún momento el monte que hay sobre esa zona comenzó a escupir aludes hacia ella hasta convertirla en un enorme pedregal lleno de madera muerta. Impresionante, ¿no creéis?
Algunos supervivientes que se resisten a ser arrastrados por los aludes, en medio de una ladera completamente arrasada por las avalanchas de nieve.
Esa área arrasada por las avalanchas termina en un bosque de pinos abierto con un sotobosque mayoritariamente herbáceo que permite que camines igual de cómodo por la senda que monte a través, para llegar por fin a la ribera del ibón, que es un fantástico espectáculo (es la foto del principio). Una extensa lámina de agua rodeada de bosques excepto en la zona del fondo del lago, que termina en los abruptos canchales del circo glaciar. La típica foto desde la parte del desaguadero es de postal, la viva imagen del paraíso.
El ibón de Plan suele estar siempre lleno de gente cuando hace buen tiempo: una pista abierta al tránsito (con peaje, que se usa para su mantenimiento) parte de Saravillo y llega hasta el refugio de La Basar, que está a escasos dos kilómetros de distancia del ibón. Cualquiera puede acceder con el vehículo particular hasta una zona de aparcamiento junto al refugio y caminar 20 minutos hasta el lago por un bosque de cuento y después atravesando otro antiguo lago colmatado y convertido ya en prados.
El Refugio de La Basar. "Apoyao en el quisio de la mansebía" mi amigo José Ricardo Gracia (sí, el fotógrafo de Esparbel.es)
A todo esto sólo le voy a poner un “pero”: el refugio de La Basar, como veis en la foto, tiene una pinta muy buena por fuera. El problema es que, como os he dicho hace un momento, “cualquiera” puede llegar. Comparado con los refugios de Armeña o López Huici, también sin guarda pero a los que sólo acceden montañeros, es un desastre: falta uno de los bancos de madera que tendría que estar con la mesa, no hay nada de mobiliario ni menaje, está lleno de pintadas… POR FAVOR: cuando visitéis estos refugios abiertos, pensad que hay gente que los usa para pasar una noche (como yo) y que necesita que estén en buenas condiciones. Que no haya un guarda no quieren decir que no tengan dueño, sino que PERTENECEN A TODOS Y TODOS DEBEMOS CUIDARLOS.
Lo que os acabo de comentar, el refugio de La Basar por dentro está bastante cochambroso. Se puede echar una noche y la chimenea funciona, pero se nota que va por allí mucho melón que no lo cuida como debería. ¡¡Que estos refugios son de todos, todos tenemos que cuidarlos!!
Y con 900 palabras hay de sobra para el post: todo lo que he dejado de contar lo tenéis que descubrir vosotros haciendo esta preciosa caminata. Por cierto, si tenéis que volver al punto de origen es mucho más sencilla desde la basa de la Mora hacia el refugio de Armeña que como la hicimos nosotros, porque os ahorráis la zona más dura entre Barbaruéns y Armeña. Siempre podéis alargarla un poco si la hacéis saliendo de La Basar y llegar hasta el ibón de Armeña, otro paraíso de alta montaña, y volver de nuevo hacia Sobrarbe. 
¡DISFRUTAD DEL MONTE, AMIGOS!
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domingo, 14 de julio de 2013

Nueva Ley de Montes: ¿un avance o barra libre en el monte aragonés?

Aprovechamiento forestal para obtener madera y biomasa. (Foto: prensa DGA)
Esta semana os pensaba contar la segunda parte de mi caminata por los montes del Sobrarbe y La Ribagorza, entre el refugio de Armeña y la basa de la Mora, pero ha ocurrido algo que me obliga a cambiar de tema: la aprobación por parte del Gobierno de Aragón de la nueva Ley de Montes de la comunidad autónoma. Se trata de una legislación que facilita la explotación y aprovechamiento de las masas forestales aragonesas... Permitidme, después de las últimas "perlas" medioambientales que se han perpetrado en Aragón (lo más gordo ha sido el nuevo plan de la cuenca del Ebro, con 79 nuevos embalses recogidos en su redacción), que tenga algunos recelos.
La excusa del Gobierno aragonés para cambiar de arriba a abajo la legislación que regulaba hasta ahora los usos de la superficie forestal de la comunidad autónoma es la creación de empleo y de riqueza... Miedo me dan estas afirmaciones del consejero Modesto Lobón: "[...] el medioambiente no es un obstáculo para nada, sino que es compatible con la creación de negocios y la ampliación de las perspectivas de la gente [...]" (noticia de El Heraldo de Aragón). Modesto Lobón y su Departamento han demostrado con creces en los últimos tiempos un nulo interés por la defensa del medio ambiente, así que eso de decir que no sea obstáculo me suena fatal, no sé a vosotros... Y, por otra parte, también me pone en guardia por motivos netamente ideológicos (los que me leéis habitualmente ya sabéis "de qué pié cojeo"...) eso que dice la noticia del Heraldo de que: "Los montes de Aragón se abren a la iniciativa privada [...]". ¡Ay, mamá!
De todo lo que he leído sobre la nueva Ley de Montes creo que hay cosas muy razonables, a cada cual lo suyo. Por ejemplo que parece que va a facilitar y favorecer el uso ganadero en zonas consideradas forestales: eso abarata la alimentación del ganado y mantiene los bosques en buenas condiciones para prevenir incendios. De paso, las ovejas vuelven a ser ovejas, por ejemplo, y en lugar de estar en la cuadra comiendo pienso están en el monte comiendo hierba, que es lo natural... Otro punto que me parece un avance es que un terreno agrícola abandonado durante un máximo de 15 años (hasta ahora eran sólo nueve) se pueda roturar y volver a poner en cultivo, ya que no hay que olvidar que en muchos paisajes rurales las parcelas cultivadas son parte integrante del ecosistema. También considero acertado que una plantación de encinas para cultivar trufas se considera terreno agrícola y no forestal... por muy árboles que sean se trata de un cultivo "artificial", entiéndase el término.
Pero hay dos cosas que me preocupan mucho, tras una lectura muy superficial. La primera, algo concreto: que para abrir una pista para vehículos en una zona forestal ya no habrá que pedir permisos si es de 500 metros o menos, sólo hará falta una "notificación". Ojo con esto porque una pista forestal abierta por mal sitio puede destrozar el equilibrio de un monte entero, debido a que facilita la formación de torrentes y a la erosión consecuente a la eliminación de la cubierta vegetal. La segunda es una cuestión de "filosofía" de la nueva ley: se facilitarán y simplificarán todos los trámites para llevar a cabo explotaciones y aprovechamientos forestales. Creo que en un país como España, donde vamos muy justicos de respeto por la Naturaleza, todo lo que sea poner fácil la posibilidad de agredirla, por remota que sea, es un gravísimo y peligrosísimo error...
¡Ójala el tiempo no acabe confirmando mis temores!

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lunes, 8 de julio de 2013

Desde Barbaruéns al refugio de Armeña

El refugio de Armeña, un precioso rincón de La Ribargorza (Huesca).
El último fin de semana de junio lo he pasado en los Pirineos oscenses, de caminata, a caballo entre la Ribagorza y el Sobrarbe. Unos amigos y yo hemos hecho una pequeña travesía en dos etapas entre Barbaruéns, en la bal d’Ésera, y el ibón de Plan, en la bal de Chistau. La primera jornada entre la pequeña localidad ribagorzana y el refugio de Armeña es la que os voy a contar en este post. La segunda, que nos ha llevado a la Basa de la Mora (el otro nombre que recibe el ibón de Plan, mucho más evocador…), la dejo para otra actualización del blog. Así no os meto ahora un “tocho” que no haya quien se lea.
La caminata puede hacerse desde el mismo Barbaruéns (clic aquí para ver cómo llegar según “san” Google), pero si tenéis un poco de práctica conduciendo por pistas sin asfaltar os recomiendo que toméis la que sale hacia la izquierda nada más entrar en el casco urbano (hay indicación, tranquilos…) y la apuréis hasta una zona bastante amplia donde se puede aparcar el coche, porque os vais a ahorrar un buen trecho de subida. No hace falta un todoterreno: nosotros íbamos en un coche familiar, vimos un Renault Clio aparcado en la entrada de un campo a mitad de subida y en la zona de aparcamiento estaba estacionado un Peugeot 205 de unos franceses que encontramos luego en el refugio. La pista está en buenas condiciones, aunque hay tramos con piedra suelta por los que hay que circular con precaución y un poco de pericia. ¡Ojo! Una vez metidos en la pista llegaremos, al rato, a una bifurcación: hay que tomar el ramal de la izquierda, ya que el de la derecha nos lleva a otra pista que une Plan y Chía… muy bonita zona, pero no es a donde vamos.
La zona donde podéis aparcar (la pista empeora a partir de ahí) se ve claramente: el camino gira hacia la izquierda de forma marcada y hay una explanada bastante amplia que se nos quedaría a la derecha si siguiésemos adelante. Además, según se llega por la pista se ve de frente un antiguo cortafuegos casi invadido por los árboles, que es por donde comenzaremos a subir.
Bien, pues una vez aparcado el coche y puesta la mochila a la espalda, toca empezar a caminar. No se trata de un paseo, de eso nada… la subida es dura de principio a fin, primero por el viejo cortafuegos, luego por un tramo de la pista que nos volvemos a encontrar y que hay que seguir hacia la derecha y, por fin, un buen trecho de sendero que apenas tendrá un kilómetro más o menos llano en todo el trayecto: en las aproximadamente dos horas que dura la subida se salva un desnivel de algo menos de 500 metros y solamente el tramo de senda que rodea el ibón de Armeña es llano.
En alguna parte leí que era una excursión corta propia para hacer con niños. Pues bien, quien escribiese eso o no la había hecho o era un total inconsciente: los paisajes que pueden verse son absolutamente preciosos, pero excepto por la zona llana del ibón, que está literalmente colgado en un circo rodeado de acantilados, el sendero discurre por encima de esos acantilados. Los patios de cientos de metros se abren junto a la senda y en algunos puntos hay que moverse con mucha precaución, sobre todo bajando, ya que el sendero es muy empinado, con piedra menuda suelta y termina junto a los precipicios. Así que mucho cuidado con aventurarse por esta ruta sin calzado adecuado ni bastones: a andar con zapatillas al paseo marítimo, ¿estamos?
De la subida hay que destacar el maravilloso ibón de Armeña: digno de verse, de verdad. Rodeado por una pequeña extensión de bosque abierto de pinos y algunos pequeños prados es una auténtica joya. Echadle un vistazo en esta panorámica tomada por José Ricardo Gracia, uno de los amigos que formaba el grupo con el que hice la andada.
Impresionante panorámica tomada por José Ricardo Gracia. La ha puesto de cabecera en su perfil de Facebook (haz clic aquí)

El refugio es pequeño y no está guardado, pero se mantiene en perfectas condiciones. Hay sitio para dormir cómodamente entre 15 y 20 personas (colchones de látex y somieres de láminas, un auténtico lujo), una zona de estar con chimenea que funciona, y hasta botiquín y una radio de emergencia por si hay que avisar a protección civil por algún problema. Hay leña a mano en los alrededores del refugio y se puede uno reaprovisionar de agua en la fuente de Riances, a escasos metros del edificio.
Las vistas desde el refugio son espectaculares, tanto del circo de Armeña como de la zona por donde se ha accedido desde Barbaruéns y del circo donde se ubica el ibón que os he comentado antes. Es curioso que en este caso el ibón y el circo que comparten nombre no estén en el mismo sitio… Desde este refugio sale una de las rutas para subir al pico Cotiella, así que los que aparte de hacer senderos como yo os guste también hacer picos, tenéis aquí un buen sitio para ir.
Nada más. Sólo recomendaos que veáis todas las fotos en este álbum de mi perfil en Facebook… ¡Ah! ¡Y una última cuestión!: dejad el refugio un poquito mejor de lo que os lo hayáis encontrado (esto vale para Armeña y para el resto de refugios del mundo mundial…), porque el próximo que llegue seguro que lo agradece. Disfrutad del monte, amigos.
Abres la ventana por la mañana y ves esto... ¿Qué más puedo decir?
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lunes, 1 de julio de 2013

La estación de esquí de Panticosa se va a ampliar sin necesidad de estudio de impacto ambiental

Esta es la única foto que he podido encontrar por Google de la Selva Verde, zona por la que se va a abrir una nueva pista de esquí en la estación de Panticosa sin que el Gobierno de Aragón exija un estudio de impacto ambiental. Empieza delante del esquiador que va foqueando. (Foto: Pirineos3000)
Sí, amigos... Yo también he pensado "lo veo y no lo creo" cuando he leído la noticia en el servicio de prensa de la Diputación General de Aragón y he oído hablar al consejero Lobón por la tele. Pero así están las cosas con el asuntico del monocultivo de la nieve en mi tierra, TODO VALE.
De verdad que no sé muy bien cómo contarlo sin empezar a escribir un taco detrás de otro, poniendo de vuelta y media al incompetente de nuestro Consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, el señor Modesto Lobón Sobrino, y a toda la pandilla que gestiona el medio ambiente aragonés. Resulta que acaban de aprobar la ampliación de la estación de esquí alpino de Panticosa, en la bal de Tena, sin necesidad de que se presente un estudio de impacto ambiental. El INAGA (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, por favor que le cambien el nombre ya mismo, que no se lo merece...), dependiente de la Consejería del señor Lobón: "[...] ha resuelto no someter a evaluación de impacto ambiental el proyecto presentado por Panticosa S.A. para la construcción de una pista de esquí, que sirva de vía principal de evacuación en caso de condiciones atmosféricas adversas. Una pista que además supone una ampliación del dominio esquiable de la estación de esquí de Panticosa". Esto exactamente dice la noticia de la DGA, no me invento ni una coma. Se escudan en lo de la "evacuación", después de los problemas que tuvieron este invierno, para hacer de su capa un sayo y pasarse por el arco del triunfo la legislación vigente, con la complicidad de la Administración aragonesa.
¡¡Inaudito!! ¿Para eso anuncian a bombo y platillo hace un mes escaso que se duplicaba la extensión de la reserva de la biosfera de Ordesa-Viñamala? Porque la zona por donde se va a ampliar a las bravas la estación de esquí es parte de esa reserva de la biosfera... No me extraña que lo habitual sea saltarse a la torera cualquier figura de protección ambiental entre el común de los mortales, con el ejemplo penoso y lamentable que da la propia Administración pública, que es quien concede esas figuras de protección. 
La nueva pista tiene más de un kilómetro de longitud y discurre por una zona que se llama la Selva Verde. Va a tener además un sistema de innivación artificial que habrá que instalar "para que la pista sea practicable"... Entonces, ¿es una zona que ya de por sí no tiene suficiente nieve la mayor parte de la temporada? ¡¡El colmo!!
Y lo que viene ahora es ya cachondearse sin pudor de cualquiera que tengamos dos dedicos de frente: según la directora del INAGA, la señora Nuria Gayán, no se somete el proyecto a un estudio de impacto ambiental porque los efectos sobre la reserva de la biosfera "no son significativos" (¿no deberíamos hablar de la calidad de la zona afectada y no sólo de su extensión?) y el proyecto no causa perjuicio "reseñable" (ojico con el matiz...) en los objetivos del plan de recuperación del quebrantahuesos (como si la única especie a proteger en el Pirineo aragonés fuese esa espectacular necrófaga). Todavía más choteo, como si los ciudadanos fuésemos imbéciles completos: "[...] se ajustará el trazado de la nueva pista de esquí, de forma que discurrirá prioritariamente por las áreas de pradería existentes, afectando lo menos posible a zonas arboladas y al paisaje. También se modificará un tramo de pista para no afectar a las especies vegetales más sensibles, y se llevará a cabo un programa de vigilancia ambiental". ¿Van a destacar en la zona de forma permanente a un pelotón del SEPRONA para vigilar a los esquiadores? ¿O van a contratar a un destacamento de PROSEGUR para impedir que haya "afecciones"? ¿Se creen que somos tontos?
De verdad que ya no sé si estar enfadado, avergonzado, desesperado o qué... Después de que se haya perpetrado la paralización de la declaración del Parque Natural de Anayet para poder destruir a placer la Canal Roya y ampliar por allí las estaciones de esquí de Astún y Formigal, nos llega esta nueva noticia que se salta a la torera una figura de protección como es una reserva de la biosfera... y es que se la salta el propio gobierno, quien tendría que ser el primero en defenderla.
Amigos, no quiero seguir escribiendo, que se me está calentando la mano y acabaré poniendo blanco sobre negro alguna barbaridad... Sólo pedir a todos los que tenéis un mínimo amor por la Naturaleza que no os quedéis callados y quietos. Que, al menos, metáis ruido como lo meto yo, ya que otra cosa estoy seguro de que no nos van a dejar hacer...

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